Leer es una maravillosa actividad que debemos inculcar a los
peques desde su primera infancia, ya que aporta un gran número de beneficios
además de ser ¡un pasatiempo súper divertido! En primer lugar, la lectura
infantil fomenta la imaginación y la creatividad. Lejos de los medios
audiovisuales y los videojuegos, los peques tienen la posibilidad de ponerle
rostro y escenario a todas las historias que leen. ¿Hay acaso algo más
entretenido? Pero por supuesto, este es tan sólo uno de los beneficios para los
niños de la lectura. Por otra parte, los pequeños lectores adquieren
vocabulario casi sin darse cuenta, así como también reglas gramaticales y de
sintaxis, mandatos sociales y valores. Incorporan poco a poco formas de
expresión y modismos del país en el que viven y si en algún momento leen en un
idioma extranjero, ¡aprenden modismos cotidianos de otros países! Al incorporar
nuevas palabras a su glosario, los niños mejoran también su forma de
expresarse. Así de sencillo: un vocabulario más rico, ayuda al niño a encontrar
la palabra justa para lo que desea decir o expresar. Además, un niño que lee
mejorará su comprensión lectora, algo fundamental a la hora de estudiar, no
sólo en el colegio sino también en la universidad. Cuanto más lee una persona,
más aumenta su velocidad de lectura y facilidad de comprensión del texto
escrito. Leer es una buena manera de que los niños aprendan a enfocarse y
concentrarse, ya que, si no prestan atención, no serán capaces de entender la
historia. Por último, a través de los libros los niños pueden conocer usos y
costumbres de otras culturas. ¡Los peques pueden viajar sumergiéndose en los
libros!
También aumenta la concentración y mejora la memoria.
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